
Revisar el reporte con calma toma menos tiempo del que parece. Estos son los puntos que conviene mirar con atención.
Datos personales
Nombre mal escrito, direcciones donde nunca viviste o variaciones de tu nombre que no reconoces. Son detalles que a veces indican que se mezcló información de otra persona.
Cuentas
Cuentas que no abriste, cuentas que aparecen dos veces, cuentas cerradas que figuran como abiertas o saldos que no coinciden con lo que realmente debes.
También conviene revisar las fechas: apertura, última actividad y, cuando aplique, la fecha del primer atraso.
Historial de pagos y consultas
Pagos marcados como atrasados que realizaste a tiempo, o consultas firmes que no autorizaste.
Ten en cuenta que las consultas suaves (por ejemplo, cuando revisas tu propio reporte) no afectan tu perfil de la misma manera que las firmes.
Un recordatorio importante
Encontrar información negativa no significa automáticamente que sea un error. Si la información es correcta, está completa y puede verificarse, no se elimina solo por ser desfavorable. El trabajo se enfoca en lo que sí podría estar mal informado.

